Redacción (BILBAO)
El Eibar se impuso ayer al Athletic por un contundente 4-1 en un choque amistoso disputado en Ipurua. Los armeros fueron muy superiores y se fueron al descanso con un cómodo 3-0. En la segunda parte incrementaron su renta pero De Cerio, en el minuto 88, hizo el gol de la honra para los rojiblancos, que se fueron de Ipurua sonrojados por un conjunto de Segunda B.
El partido fue una fiesta en las gradas, con los colores de ambos equipos mezclados entre los aficionados. Una reacción fuera de lugar de Castillo, que golpeó a un rival, provocó una tangana que fue el único lunar de un choque que sirvió para homenajear al socio del Eibar.